SALONES ESPECTACULARES ABRAZADOS POR EL PAISAJE

Salones rústicos tradicionales, frescos marineros, cálidos en madera e incluso eclécticos. Los hay para todos los gustos y también de todas las formas: a dos niveles, dentro y fuera.

Entra y descubre cómo cambiar el tuyo para que se convierta otra vez en el salón de tus ojos. ¿Un sofá nuevo? ¿Pintar las paredes? Puede que cambiando la tapicería y los textiles sea más que suficiente. Lo único importante es que desees renovar tu salón.

VISTAS A UN SÚPER JARDÍN, MÁS FIBRAS NATURALES

¡Qué vistas! Esta casa en las afueras de Barcelona está rodeada por un espectacular jardín mediterráneo. Los estores de fibras combinados con unas caídas de lino crean un precioso marco que potenciar el relax y el paisaje. 

UN SALÓN SIN LÍMITES

La pared de piedra, el suelo vestido de fibras vegetales, la pared de cuarterones y las plantas de interior hacen que el paisaje se funda con el salón llegando a confundir los límites.

UN SALÓN BLANCO CON VISTAS QUE ENAMORA

Este salón pertenece a una casa en Sotogrande rodeada de un verde esplendoroso. ¿La clave para potenciar sus vistas? Apostar por una decoración en blanco, siempre un acierto, siempre elegante. Hasta las vigas blancas lo vuelven muy luminoso.

ABRAZADO POR PLAYA DE LA CONCHA

Con una vistas privilegiadas, en este salón se ha optado por una decoración de tonos claros dando protagonismo a los amarillos y los ocres creando un ambiente cálido para disfrutar de las vistas a la playa de la Concha de San Sebastián.

UN GRAN SALÓN EN DOS NIVELES

La estructura tradicional de esta antigua casona del XVIII situada en L’Empordà ha permitido crear un salón a dos alturas: uno junto al exterior y otro más íntimo junto a la escalera de acceso al piso superior.

EFECTO INVERNADERO

Blanco y verde son los dos colores que predominan en este salón tan luminoso gracias a sus ventanas por donde entra luz a raudales y la naturaleza se cuela por todas partes. La forma abuhardillada del salón hace que éste parezca un invernadero.

UNA PUERTA HACIA EL PAISAJE

El paisaje se cuela en este salón (que comparte espacio con el comedor) gracias a las puertas correderas de cristal. La madera y los tonos tierra lo llenan de calidez. 

EN UNA ANTIGUA CABALLERIZA

Para llenar la nave de luz natural, abrieron un gran ventanal en lo que iba a ser el salón. Las ventanas se pintaron de un verde oliva, parecido al de las paredes, como si fuera un reflejo del jardín.

FRESCOR EN BLANCO Y VERDE

Los colores del sur: el blanco de las paredes encaladas y el verde del paisaje. Con ellos, los propietarios de esta casa decoraron un salón que parece una continuación del jardín, de ahí el suelo, también de barro.

UN TOQUE RÚSTICO Y NOSTÁLGICO

Muebles distintos, colores vivos, tejidos lisos y estampados, crean un espacio acogedor y muy cálido en este salón volcado al verde exterior, corazón de una masía rehabilitada.

UN SALÓN CONFORTABLE Y MUY VERSÁTIL

Para leer, acurrucarse junto al fuego en invierno… Este salón se ha planificado con piezas versátiles que permiten todo esto y más, y en tonos neutros, para dejar el protagonismo al jardín.

UNA ACOGEDORA TERTULIA VOLCADA AL PAISAJE

Este es un salón perfecto para reunirse y conversar. Sofás, butacas y pufs están distribuidos unos frente a otros para asegurar comodidad y también vistas al exterior.

EN EL ALMACÉN DE UNA CASA DE LABRANZA

En la planta baja de esta casa con 300 años de historia, se abre este salón distribuido en dos espacios: uno para descansar y otro, con escritorio, para trabajar.

UN SALÓN FRENTE A LAS MONTAÑAS

Un salón rústico con aire urbano. ¿Cómo lo lograron? Con arte en las paredes, mesas de aspecto industrial con aplicaciones de hierro y una chimenea que en el centro del salón sin restar protagonismo a las vistas.

UN SALÓN CON MIRADOR

Este salón domina el paisaje del valle a través del gran ventanal de forja, tradicional de las casas del sur. Dentro, una decoración clásica y serena.


RÚSTICO INDUSTRIAL

La mesa de centro es la protagonista de este salón. Le da un aire industrial y urbano, al que se suman las butacas y el puf de cuero. Los cojines, en llamativo rojo, son la nota de color.

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