Reformar el baño

La reforma de este baño fue algo mágico. Es lo que le pasó a este viejo cuarto de baño pequeño, agotado por el paso del tiempo y el uso. A continuación, te mostramos como ocurrió la reforma, comparando el antes y después.

La reforma de hoy es la de un cuarto de baño pequeño y algo antiguo. Lo delatan prácticamente todos sus elementos, empezando por las baldosas del suelo. El suelo y las paredes están cubiertos por azulejos de diferentes materiales, color y acabado, la cenefa partiendo en dos las paredes, no hay nada más antiguo que una cenefa.

el baño antes

El lavabo, cuya forma y material marmóreo nos devuelven a los ’90, es pequeño, y a la vez voluminoso, sobre todo en la parte de arriba. El mueble bajo lavabo desentona con sus líneas geométricas del lavabo mismo, sino que su perímetro termina antes de lo del lavabo: de esa forma, parte del espacio libre debajo del sanitario queda desaprovechado.

La ducha es súper pequeña. Delimitada por una pequeña ventana y la pared, el plato ducha en cerámica igualmente pequeño y con los bordes algo elevados para poder contener el flujo del agua. Una mampara de plástico duro separa el área de la ducha del resto del baño.

El bidet está en un rincón entre la ducha y la pared, y eso hace que sea más complicado además de incómodo utilizarlo. La ventana deja entrar mucha luz gracias a su persiana de vidrio con elementos ajustables, le resta centímetros a la pared, aumentando la sensación de estar en una habitación muy pequeña.

Hasta aquí el antes de la reforma del cuartito de baño. No te desanimes, sigue leyendo, que ahora viene lo mejor el cambio es asombroso.

El baño después 

Cuando mires las fotos pensarás que no puede tratarse del mismo baño del que hablábamos antes. Pues sí, ¡la magia se cumplió! Y ahora nos encontramos delante de un baño moderno, elegante, esencial y con personalidad.

Ha desaparecido la cenefa noventera, se han cambiado los azulejos por baldosas de colores neutros, en el suelo y en las paredes, la zona de la ducha está delimitada por azulejos de un tono más oscuro. Fíjate, el techo tiene ahora un falso techo para combatir la humedad.

El baño ahora dispone de un lavabo más grande y a la vez menos abultado, sus sencillas líneas le dan elegancia al ambiente, la grifería, nueva y moderna. El mueble bajo lavabo realizado a medida, con cajones enormes y con acabado lacado.

La ducha, no cabe ninguna duda de que es la protagonista indiscutible de esta reforma del baño. Ancha y a ras del suelo, realizada en vidrio y aluminio, está cerrada por una mampara de cristal que agranda la sensación de espacio, embellecida por una decoración tipo azulejos portugueses geométricos y estilizados, y en color neutro.

Por último, el bidet se ha recolocado cerca del inodoro, así se aprovecha mejor el espacio disponible. Al entrar en el nuevo baño, inmediatamente tenemos la sensación de orden y equilibrio, de que todo está donde tiene que estar. La ventana de vidrio opacado y térmicamente aislada, ahora forma parte de la estructura de la ducha, resultando más centrada. La privacidad, aeración y luminosidad están garantizadas.

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